Nutrición en bajo rendimiento escolar

El impacto psicológico para el niño o adolescente que presenta un bajo rendimiento escolar es de sufrimiento y puede dejar secuelas significativas.

La nutrición hasta hoy en día ha sido la gran olvidada en fracasos y bajos rendimientos escolares.

El escolar mal alimentado es más apático, indiferente, menos atento, con una capacidad menor de comprender y retener hechos y a la larga puede tener problemas en su centro de escolaridad o incluso ausentarse del mismo. Así mismo, una mala nutrición en estas edades influye como factor directo en el padecimiento de patologías variadas, como por ejemplo el tan de moda déficit de atención y trastornos de aprendizaje diversos.

Nos marcamos como objetivo primordial el asesoramiento a padres, niños y adolescentes mediante acciones de auto-cuidado y promoción de la salud con un enfoque nutricional directo.

Sirva a modo de ejemplo demostrado que un déficit de hierro mantenido ó de Zinc, nos hace bajar en 15 puntos el coeficiente intelectual de ese alumno. Para ello, te damos las pautas personalizadas con las necesidades de vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales, aminoácidos, antioxidantes,... que tu organismo requiere en determinado estadio evolutivo a través de la propia alimentación y como suplemento si se requiriese.